Qué se ha dicho de nosotros
Diagnósticos
En esta sociedad dónde todo se estigmatiza y se juzga, muchas veces, se asocia la palabra “diagnóstico” y “trastorno mental” con alguien que ha perdido completamente la cordura y se relaciona con personas que son malas e incluso peligrosas. Creo que, muchas personas, lamentablemente, no entienden realmente el significado o lo que hay detrás de un “diagnóstico” o de un “trastorno mental”, por eso hay tanto estigma. Cuando hablamos de estos términos en salud mental y lo hacemos con una connotación negativa agrandamos el problema. Hay que entender que, un diagnóstico, es una valoración que hace un profesional a alguien que reúne unas características en su personalidad que se asocian a una etiqueta. No hay nada de malo en la personalidad de nadie. Sino, en cómo las personas se relacionan con su propia personalidad y en cómo regulan sus emociones. Es decir, si una persona es muy impulsiva y no sabe gestionar los impulsos, será un problema, no porque sea impulsiva sino porque no sabe gestionarlo. Pero, si la persona conoce las características de su personalidad, entiende que puede llegar a ser muy impulsiva/o, lo acepta y hace un trabajo, no por cambiarlo, sino por gestionarlo cuando se deba y […] Leer más
Tener un hijo es buscar, en todo momento, formas de explicar el mundo
Ha llegado hasta mí vestido de proverbio en el corazón de una lectura. Era de noche y tomaba cuenta de las últimas páginas de “Esta Herida Llena de Peces”; novela de Lorena Salazar Masso. De inmediato me remontó a la que fuera infancia de mi hijo. Recuerdo cuando él tendría tres años y llegamos a esta casa para inaugurarla como nuestra. No había lugar a la espera para poner en conocimiento de sus compañeros, educación infantil, que desde su casa se divisaban dos mares. Desde las ventanas y mirando a la izquierda se descubría un mar mientras que desde el balcón y dirigiendo la mirada hacia la derecha se adivinaba otro mar distinto. “¡Tengo una casa especial!”. Tocaba como padres hacerle saber que a sesenta metros de la orilla el Mediterráneo se basta por sí mismo para ser descubierto. Más de dos décadas después vuelvo a buscar palabras (palabras o silencios). Esta vez para explicar que la vida puede ser habitada a pesar de que su coche haya salido averiado, de que la batería del móvil ya no dure más de un día, de que no ya no queden más entradas para la fiesta, de que aquella chica no le […] Leer más
Entre la espada de damocles y el tendón de aquiles de la desolación a la culpa en el T.L.P
Cuando este trastorno deja de ser una posibilidad de manual para convertirse en realidad cercana no puedes dejar de preguntarte “¿Por qué?”. El empeño por encontrar una respuesta no cesa y te acompaña, pertinaz, allá donde alcance tu memoria. “¡Jamás haría yo algo igual!”. Hay una verdad que no encaja y esa verdad se dilata por momentos. El trastorno límite de personalidad, en plena ebullición y encarnado en propia descendencia, te asoma a un abismo, como tal insondable. En plena rivalidad entre pensamiento y sentimiento voy vislumbrando la presencia de un enemigo en su vida. No es otro que la culpa. Por todos los lados está presente. La sociedad no tarda en echar mano de ella y aquí no se excluyen los profesionales de la atención social. “Parece mentira que, teniendo unos padres tan entregados, haga esas cosas”. Una mensajería así no se hace esperar y poco tarda en calar calando dentro del primer afectado, tal es quien sufre el trastorno. Sin embargo, los padres y madres tampoco quedamos fuera del escarnio. “¡Claro! ¿Qué podían esperar teniendo a su hijo tan consentido?”. Bien poco se tarda en sacar a la luz la falta de límites. Tópico recurrente pero baste para […] Leer más
A Destiempo
Acabo de tener conocimiento de que tu vida ha finalizado. Nunca hasta hoy había sido sabedor de tu persona. Ignoro el color de la que ha sido tu mirada y ni tan siquiera puedo dar cuenta de tu nombre. Apenas alcanzo a saber más allá de que dentro de tu persona se alojaba un T.L.P. y de que hará unas horas has muerto. Si algún detalle ha llegado hasta mí no tienes porqué inquietarte. Seré discreto a lo largo de ésta mi palabra escrita. La mentira piadosa, alentada en su día por la fe católica y redoblada ahora por el positivismo imperante, hace demasiado daño. “Tú no tienes de qué preocuparte que esto siempre se supera”. Es un dictado que alcanza cada día a quienes, como tú, sufrís el trastorno límite de personalidad y que, en forma de placebo, se regala a quienes, como yo, tenemos presente el mismo trastorno en propia casa. Ninguna voz experta da respuesta a la pregunta que empaña cada minuto de pensamiento. “Y ¿Qué pasa cuando no se supera?”. La mentira piadosa alienta, como fuelle al fuego, una vivencia que a lo largo de la que ha sido tu vida de sobra conociste. Adivinas que […] Leer más
El Bullying como Caldo de Cultivo del T.L.P.
Los estudios, basados en su mayor parte en la experiencia clínica, colocan a los episodios traumáticos, sufridos durante la infancia y adolescencia, como detonantes o facilitadores de lo que más adelante acabará conformando un cuadro TLP. Se señala en este sentido los malos tratos de los que haya sido receptor el afectado, los abusos sexuales, el abandono, la institucionalización… Todas estas experiencias suponen relaciones destructivas dentro de las cuales un adulto, generalmente conviviente con el menor de edad, desempeña el papel disruptivo mientras el niño/a o adolescente representa un rol pasivo y receptivo, tal es el de víctima. La asimetría de edad supondría, por tanto, un requisito para esta polarización de roles comunicativos. Sin embargo, hay una experiencia de maltrato que escapa o no requiere de tal diferencia de edad. Estamos hablando del bullying. Este anglicismo viene a referir el repudio de buena parte de la clase o grupo de edad hacia uno de sus compañeros/as. Tal repudio, rechazo, desprecio y/o exclusión siempre se encarnará en la agresión verbal, aunque por lo común la agresividad física, al menos la amenaza de tal, poco tardará en presentarse con tarjeta de invitada. La víctima queda desacreditada así ante un grupo que necesita […] Leer más
A veces el sufrimiento te nubla cómo una venda en los ojos
Cuando uno está perdido, con miedos, ansiedades, sin rumbo y el camino se hace cuesta arriba parece que no queda nada a lo que aferrarse. El dolor, aparentemente, entorpece el camino, aunque es el mayor maestro si sabes verlo desde el enfoque más constructivo. Aprender del dolor te sana, te libera y te transforma. A veces el sufrimiento te nubla cómo una venda en los ojos, pero hay cosas a las que no alcanza. La oscuridad en la que nos sumergimos nos roba momentáneamente y superficialmente cualquier destello de luz que pueda haber. Sin embargo, y cómo he dicho antes, hay cosas que no puede arrebatar por muy dura y fuerte que sea la caída. En mi caso, hay una fuerza que, aparentemente, es sutil, pero que en el fondo me devuelve el aliento. Y esa fuerza es la esperanza y la fe que he depositado en la vida, en mí, en el universo, en los procesos y sobre todo en el amor. En el amor por ayudar a los demás. Creo que es importantísimo, principalmente, en estos momentos de inflexión, conectar con un motor, una motivación, una pasión, un sentido... cómo se quiera llamar. Los japoneses hacen referencia al […] Leer más